LIFE CAN CHANGE

Cada vez que me sentí así, era porque estuve enamorada. Mucho tiempo ya había transcurrido desde la última vez que dejé de tener conciencia de la realidad y veía la vida bajo otra perspectiva, pero todo había vuelto a ser como alguna vez fue y me sorprendía en un periodo de cambios.

Me sorprendía, me cambiaba los planes, me hacía reír, me dejaba mostrar mi lado infantil y no me reprochaba por hacerlo, por el contrario, él también lo hacía y ambos lo disfrutábamos. El pasado me había enseñado a no demostrar, a no sonreír, a no necesitar un abrazo, a sentirme bien siendo independiente del afecto pero el presente parecía brillar por sí mismo y me demostraba que yo no era así como me lo habían dicho, yo necesitaba eso y más.

Me tomaban la mano sin importar quien estuviera, me quitaban el pelo de la cara cuando había viento, me decían mi amor sin temor al resto, me miraban a los ojos siempre, me seguían al cielo y al suelo, me daban ánimos cuando estaba cansada y constantemente me recordaban las razones por las que me había enamorado.

Solía pensar que cuando el día llegara, no sería capaz de enfrentarlo, no me podría resistir, igual que antes,  pero todo eso no fue verdad, las cosas cambiaron hasta un punto en que ni yo misma podía reconocer lo perfecto dentro de lo imperfecto. Finalmente me había liberado de la melancolía y comenzaba, quizás por primera vez, a vivir junto al amor.

Me sorprendió, me cambió los planes, me hizo reír… me conquistó.

~ por Val en Diciembre 2, 2008.

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